Saltar al contenido
Fundación Misionera Naturaleza y Salud
info@fuminasa.org · +1 809 251 1278
Nuestro equipo

Dr. Javier Rojas

Director ejecutivo

Cofundador y director ejecutivo de FUMINASA, médico naturalista, educador y misionero cristiano con amplia trayectoria internacional en salud preventiva, servicio comunitario y formación espiritual.

Resumen profesional

El Dr. Javier Rojas León es médico naturalista, educador y misionero cristiano de origen peruano, con una extensa trayectoria desarrollada en Sudamérica, Centroamérica y el Caribe. Como cofundador y director ejecutivo de la Fundación Misionera Naturaleza y Salud, Inc. —FUMINASA—, ha dedicado varias décadas a la promoción de la salud natural, la educación preventiva, el servicio comunitario y el fortalecimiento institucional.

Perfil institucional

Desde los inicios de FUMINASA en la República Dominicana, ha desempeñado un papel central en la orientación general de sus programas, proyectos e iniciativas. En su condición de director ejecutivo, gerente general y cofundador, participa en la planificación, supervisión y desarrollo de las áreas de salud, educación comunitaria, asistencia social, formación espiritual y protección de la naturaleza.

Su liderazgo se fundamenta en una visión integral del bienestar humano, en la que la prevención, los hábitos saludables, la fe, el respeto a la dignidad de las personas y el compromiso con las comunidades forman parte de una misma misión.

Formación médica y especializada

Realizó su formación médica en la Facultad de Ciencias de la Salud en Perú y amplió sus conocimientos mediante estudios especializados en salud natural, diagnóstico clínico, neumología, fitoterapia y uso responsable de plantas medicinales.

Su preparación académica y práctica se desarrolló en ciudades como Trujillo y Lima, así como en centros de formación y asistencia de Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, Bolivia, México, Puerto Rico y Estados Unidos.

Entre 1968 y 1973 completó un programa de formación en neumología y posteriormente realizó estudios avanzados de diagnóstico especializado en São Paulo, Brasil. También participó en programas de actualización científica en Buenos Aires y en estudios relacionados con exploraciones bronquiales en Montevideo.

Trayectoria profesional

En 1973 trabajó como asistente en el área de neumología del Centro Regional Docente de Trujillo, Perú. Al año siguiente asumió la dirección de emergencias de la Clínica Remanso de Esperanza, experiencia que fortaleció su preparación clínica y su interés por la atención respiratoria.

A partir de 1975 amplió su ejercicio en el campo de la medicina natural, trabajando como médico naturalista en el Centro Esperanza de Trujillo. En 1976 continuó su formación mediante estudios avanzados de medicina natural en Cajamarca.

En 1977 se trasladó a la República Dominicana, donde participó en la apertura de uno de los primeros centros dedicados a la medicina natural en el país. Esta etapa contribuyó a la difusión de prácticas de prevención, orientación sanitaria y bienestar natural dentro del contexto dominicano.

En 1978 participó como expositor en una convención mundial de medicina natural celebrada en Pensilvania, Estados Unidos. Posteriormente continuó su preparación en Miami y profundizó sus conocimientos en fitoterapia, identificación y manipulación de plantas medicinales mediante estudios realizados en Estados Unidos, Puerto Rico y México.

Dirección de centros de salud

En 1983 asumió responsabilidades de dirección en un programa de medicina natural con alcance regional para Ecuador, Perú, Colombia y Venezuela.

Fue fundador y director de la Clínica Naturista Enmanuel, en Trujillo, y dirigió el Centro de Medicina Natural El Manantial, en Tacna. También estuvo al frente de la Clínica Naturista Quinzachata, en Arica, Chile, y desempeñó funciones docentes y directivas en instituciones de formación en medicina natural y homeopática en Bolivia y Chile.

Durante los años siguientes continuó fundando y dirigiendo centros de atención natural, entre ellos la Clínica de Medicina Natural La Esperanza y un centro especializado en Cayaltí, Chiclayo, Perú.

Su experiencia incluyó también la distribución de productos naturales peruanos en distintos países de Centroamérica y el Caribe, utilizando la República Dominicana como centro de operaciones.

Liderazgo en FUMINASA

Desde finales de la década de 1990 forma parte del grupo fundador de FUMINASA. A partir de 2002 asumió formalmente la dirección ejecutiva de la institución.

Desde esa responsabilidad ha trabajado en la planificación y supervisión de programas relacionados con salud natural, educación preventiva, orientación familiar, asistencia social, fortalecimiento espiritual y cuidado del medioambiente.

Su experiencia internacional y su conocimiento de diferentes realidades sociales y culturales han contribuido al desarrollo de una institución cercana a las comunidades y comprometida con la atención de personas en condiciones de vulnerabilidad.

Servicio cristiano y misionero

Entre 1973 y 1977 recibió preparación para la vida misionera, formación que marcó profundamente su visión profesional y su manera de integrar el servicio médico con los valores cristianos.

A lo largo de su trayectoria ha ejercido como director de jóvenes, director de iglesia, colportor evangélico, director de colportores y obrero bíblico en Perú, Bolivia, Argentina y Chile.

En la República Dominicana y otros países del Caribe ha desarrollado labores ministeriales, participado en delegaciones internacionales y colaborado en iniciativas destinadas al crecimiento espiritual, la educación y el acompañamiento comunitario.

Entre 1982 y 1984 fue presidente de la Asociación Sur-Peruana, período durante el cual impulsó programas de salud en comunidades del Altiplano, especialmente en zonas comprendidas entre Perú y Bolivia.

Compromiso y visión

La trayectoria del Dr. Javier Rojas León refleja una vida dedicada al conocimiento, la fe, la prevención y la solidaridad.

Su labor en FUMINASA continúa orientada a promover una visión integral del bienestar, en la que la salud física, la formación espiritual, el cuidado de la naturaleza y el desarrollo comunitario se complementan para mejorar la calidad de vida de las personas.